
Siempre es una sorpresa porque la marioneta tiene la capacidad de sacar fuera algunos de "nuestros personajes" .
Siempre hay quien consigue desdoblarse, hacerlas hablar, e incluso hablar con ellas (lo que ya supone un ejercicio genial, en el que se revela la relación interna de la persona con sus personalidades, si están en oposición, o en armonía...)
Es interesante plantear escribir un guión como ejercicio para representar un teatrillo, puede ser en parejas o en tríos, ya que con muchos niños y muchas marionetas seria muy difícil coordinarse.