
A menudo la solución de un problema es la sublimación de este.
Porque no consideramos los problemas como traumas , sino como expresiones desajustadas o arrítmicas que tienen que encontrar su expresión dulce e infantil gracias al juego.
Una falta de sincronía social se puede convertir con las herramientas adecuadas en una visión tierna y revolucionaria.
Las herramientas son las múltiples expresiones artísticas de la imaginación, y claro, las nuevas que atraen el poso del pasado y lo remueven en la especial marea que vivimos en el presente; ese es el verdadero futuro, la ilusión.